“Siento, luego existo”: educar las emociones en familia
Episodio 2 · 46 min · con Olga Cañizares · 7,915 palabras
¿Por qué entrenamos la razón y dejamos las emociones a su suerte? Lourdes Teresa conversa con Olga Cañizares, referente de la inteligencia emocional en España, sobre las emociones que nos secuestran, la diferencia entre ser y estar («no eres torpe, estás torpe») y cómo abrir una conversación que de verdad conecta con un adolescente.
Esta conversación es divulgación y acompañamiento; no sustituye una valoración profesional. Si necesitáis orientación, escribidnos. Transcripción literal de la conversación emitida; puede contener pequeñas marcas de oralidad.
Avance del episodio «Cuando no somos capaces de reconocer y de aceptar nuestras emociones, andamos perdidos. Cuando nos encontramos con una emoción que además produce una carga física, una carga neurológica, hay un montón de cambios en nuestro cuerpo.» / «Tú por la mañana te levantas y desnuda te pones delante del armario, haces así y la ropa se te pone o tú eliges la ropa que te pone, ¿no? Y desde ahí nos decían: "Eh, tú te levantas con la emoción, pero ya decís-- decides llevártela puesta o decides de repente me paro, le doy una vuelta y digo: 'Uf, si es que, si es que no me ha pasado nada, si es que no'".» / «
Lourdes Teresa ¿Cómo hacemos para que la gente se dé cuenta de la, de la importancia de pararnos a escuchar? Buenas tardes, soy Lourdes Teresa, psicóloga. Bienvenidos a Espacio, Espacio Sentium. Este espacio donde hoy vamos a hablar, eh, de emociones, familia y salud mental, desde, desde un lugar cercano y preventivo. Eh, hoy queremos poner el foco en algo fundamental que es cómo entender y acompañar a las emociones puede marcar la diferencia en nuestro bienestar. Y para ello tengo la suerte de contar con Olga Cañizares, experta en inteligencia emocional, coach, formadora y autora de varios libros como, mmm, Autoconocimiento, Asertividad y Competencias emocionales. Buenas tardes, Olga, bienvenida.
Olga Cañizares Muy buenas tardes, muchas gracias.
Lourdes Teresa A ti, a ti por acompañarnos y vamos a ver todo lo que aprendemos hoy contigo de inteligencia emocional. Eh, me gustaría empezar a preguntarte, eh, en uno de tus libros, en el de Experto en intelig-- en inteligencia emocional, hablas de la impon-- de la importancia de aprender a reconocer y regular nuestras emociones. ¿Qué consecuencias tiene el no hacerlo pa, pa la persona, para la salud mental y sobre todo, especialmente para los adolescentes?
Olga Cañizares Sí, yo hablo de eso y a-- y, y deberíamos hablar todos, porque cuando no somos capaces de reconocer y de aceptar nuestras emociones, andamos perdidos. Sobre todo porque las emociones nos secuestran. Empiezan a gestionar nuestra vida en lugar de gestionar nosotros nuestras emociones. Sin duda, cuando nos encontramos con una emoción que además produce una carga física, una carga neurológica, hay un montón de cambios en nuestro cuerpo cuando una emoción aparece y no sabemos reconocerla y aceptarla, nos perdemos. Nos perdemos y entonces la emoción nos secuestra. Y claramente para un adolescente, imagínate que están constantemente viviendo ese cambio, que están constantemente viviendo emociones que no siempre saben identificar, que no siempre saben gestionar. Luego claramente se convierten en algo que al no poderlo gestionar, pues les a-- les asusta, les da miedo y pueden tener reacciones, pues eso, de ansiedad, de malestar, incluso agresivas en algún momento.
Lourdes Teresa Es verdad que yo hablo muchas veces con, con los pacientes que por la mañana te levantas y de repente no sabes por qué y te levantas encabronado. Y ya bajas a la cocina y y de repente-- y no te paras a pensar y decir: "Pero espérate un momento, si me acabo de levantar". Sino, sino que esa emoción te has levantado con ella, no sabes muy bien por qué, y, y te la llevas puesta, y te la llevas puesta todo el día. En la manera de conducir, en la manera de estar en el trabajo, en la manera... Esto, ¿esto por qué nos pasa?
Olga Cañizares Bueno, esto lo mismo que decíamos antes, eh, Lourdes, porque nos secuestra la emoción. Las emociones son una respuesta neurofisiológica que no podemos controlar. O sea, el enfado aparece, el enfado de la mañana aparece y ya está ahí. Entonces, o eres consciente de qué hacer con el enfado o el enfado, evidentemente, como ha alterado todo su sistema circulatorio, el sistema neurológico te altera, pues empieza a gestionarte a ti. Y entonces es el enfado el que da los buenos días, es el enfado el que sale de casa. Lo que queremos, mmm, aplicando inteligencia emocional y ayudando a las personas a que se desarrollen emocionalmente, es que aprendan a reconocer ese enfado y decidan qué hacen con él. O sea, podemos gestionar nuestras emociones, no controlarlas, pero sí gestionarlas.
03:50 El enfado de la mañana te da los buenos días
Lourdes Teresa Yo veía en, en, en uno de los cursos que hice de inteligencia emocional, nos ponían un ejemplo que era tú por la mañana te levantas y desnuda te pones delante del armario, haces así y la ropa se te pone o tú eliges la ropa que te pone, ¿no? Y desde ahí nos decían: "Eh, tú te levantas con la emoción, pero ya decís-- decides llevártela puesta o decides de repente me paro, le doy una vuelta y digo: 'Uf, si es que, si es que no me ha pasado nada, si es que no'". Pero hay, hay gente que se maneja mejor en unas emociones que en otras. Esto es porque están en su zona de confort, porque no les han enseñado a que hay otras emociones más cómodas, porque hay muchas veces que decimos: "Jo, es que esta persona está siempre enfadada".
Olga Cañizares Mmm, bueno, ahí hay muchos factores. No, no es tanto que nos manejemos bien con una emoción o con otra, porque si aprendemos a leer emociones, aprendemos a leerlas todas. Lo que pasa que hay algunas que tienen determinada intensidad, que es cuando llamamos que una emoción entra en carga emocional. Si llevamos mucho tiempo con una emoción o tenemos una, un estímulo emocionalmente competente muy intenso, la emoción puede coger un nivel que ya es muy difícil de gestionar. Entonces, tenemos que estar conscientes y tenemos que darnos cuenta cuando una emoción se ha convertido en una carga emocional. Y probablemente es a lo que te refieres cuando dices: hay algunas emociones que manejamos bien, mejor que otras. Si sabemos manejar emociones, sabemos manejarlas todas. Ahora, la intensidad de la emoción es lo que a veces no somos capaces de manejar, porque cuando estamos en carga emocional hay una Hay una desconexión entre el neocórtex y el sistema límbico. Y entonces, en ese momento ya no hay racionalidad, ya estás-
Lourdes Teresa En automático.
Olga Cañizares Invadida, estás secuestrada y dices: "Esto ya no lo sé manejar". Bueno, por supuesto que hay herramientas y soluciones para manejar eso, pero no nos educan emocionalmente. Ahí está un poco para lo que estamos aquí.
Lourdes Teresa Sí, sí, este es el, el problema es sobre todo con, con los, con los más pequeñitos, que es-- que está muy bien para los que no somos tan pequeñitos. Eh, pero es verdad que, eh, teniendo ya que se habla mucho de inteligencia emocional, eh, tenemos la suerte de que, bueno, eh, tú has escrito muchos libros y, y lo, lo pueden leer profesionales, papás, mamás, hijos, el, el que sea, pero seguimos sin, sin saber utilizar bien, eh, la inteligencia emocional. Eh, y yo-- ¿tú crees que es fundamental que se enseñara a los niños desde chiquititos, eh, a, a inteligencia emocional? En casa, en, en el cole.
07:02 A leer le enseñamos. ¿Y a sentir?
Olga Cañizares Mira, es tan importante como enseñarles a leer un libro. Nadie nos plantearíamos en este momento que un niño no supiera leer. Bueno, desde nuestra perspectiva, no deberíamos plantearnos nunca que un niño no sepa reconocer sus emociones. De hecho, ya hay programas de educación emocional en colegios. Vosotros estáis, bueno, Sentium está haciendo un programa también para educar emocionalmente, porque al final casi todas las decisiones que tomamos en la vida tienen que ver con alguna emoción. Entonces, si aprendemos a leer, deberíamos aprender también a leer emociones. Si aprendiéramos a leer emociones, mejoraría nuestra autoconocimiento, nuestra autoestima, nuestras relaciones personales y por supuesto, nuestra automotivación, porque no nos sentiríamos perdidos, nos sentiríamos un poco los directores de nuestra vida. O sea que sí, es clave enseñar desde que empezamos casi a andar, empezar a identificar y ayudar a los niños a que sepan identificar sus emociones.
Lourdes Teresa ¿Y qué hacemos con los papás que no han sido educados en emociones para que eduquen en emociones?
Olga Cañizares Claro. Bueno, vamos por partes. Los papás, pobre, todavía no están, no estamos o no están, eh, preparados para educar. Primero tenemos que ayudarles a ellos a que sepan reconocer sus propias emociones. Pero yo pondría mucho enfoque en este caso, porque estamos hablando además de, de prevención en la escucha. No sabemos manejar emociones, pero es que tampoco sabemos escuchar. O sea, tenemos que aprender a saber escuchar sin juzgar. Y en el caso de la adolescencia, que es uno de los temas que queremos trabajar para que haya una prevención real, eh, hay que aprender a escuchar, a acoger sin juicios. Entonces, yo empezaría por ayudar a los papás a que aprendan a escuchar, porque, mmm, tampoco nos han enseñado a escuchar. Oímos, pero nuestro propio diálogo interno nos interrumpe esa escucha activa con el otro. O sea que empecemos por la escucha y luego ya nos vamos a las emociones.
Lourdes Teresa Luego ya vamos viendo qué vamos haciendo. Vale. Eh, en el libro que-- igual, en el de inteligencia emocional, ¿crees que esta carencia, eh, la de que nadie nos enseña a gestionar emociones, crees que esta carencia está detrás de muchos problemas del malestar emocional que vemos hoy en día en la familia, en los jóvenes-
Olga Cañizares Así es.
Lourdes Teresa Y que llega incluso a, a, a llegar a, a consulta?
Olga Cañizares Totalmente. Claro que tiene mucho que ver, porque como decíamos antes, Lourdes, cuando no sabemos reconocer nuestras emociones, nos sentimos totalmente perdidos. Nos sentimos en una especie de pozo negro, porque ¿qué hacemos con ello? ¿Qué hacemos cuando algo nos invade, cuando además no sabemos a quién contárselo, no sabemos qué hacer con lo que nos lleva, eh, ese comportamiento? Entonces, entramos en una especie de estado de ansiedad y claro que nos puede llevar a trastocar nuestra salud mental, porque nos sentimos solos, nos sentimos perdidos, nos sentimos sin poder conseguir los objetivos que nos proponemos. Así que bueno, es que es clave. Es como aprender a leer, es que es de este volumen.
Lourdes Teresa Sí, sí.
Olga Cañizares O sea, nadie nos plantearíamos ahora no saber leer en esta sociedad, pero es que no nos podemos plantear no saber gestionar emociones.
Lourdes Teresa Sí, es que mucho-- a mí me llegan muchos padres a la consulta y me dicen: "Si es que, Lourdes". Yo le pregunto: "¿Qué te pasa?" "No sé". Digo, es que no lo sabe.
Olga Cañizares No, no lo sabe.
Lourdes Teresa Es que no es no lo sé porque no te quiera contestar. ¿Y entonces cómo le tengo...? Porque-- pero enfadados. Digo, pero de todas maneras, eh, eh, o bajamos el listón. "Mi hijo no habla conmigo". Joé, y mi hijo tampoco.
Olga Cañizares Claro.
Lourdes Teresa Claro. Desde ese no, ni yo tampoco. Entonces, no entiendo, es que no sabe lo que le pasa. No, pero ¿y entonces qué hacemos? Pues ir preguntándole. Si es que, eh, si tú le vas preguntando, le vas a ir llevando. Si el adolescente se sienta, el adolescente, el, el niño pequeño se sienta, bueno, o incluso la pareja, eh, se siente escuchado, es: "Pues no lo sé. Venga, pues vamos a ver, es, eh, estás, estás cansada, eh, estás saturado del trabajo, estás preocupado". Y es verdad que si empiezas a, a preguntar de repente: "No, esto no, esto no. Y es verdad que no lo sé, pero sí que tengo claro lo que no es. Pues vamos a buscar lo que sí es". Pero es que no lo hacemos.
Olga Cañizares Mmm.
Lourdes Teresa O sea, porque la-- porque vamos muy deprisa, porqueee: "¿Qué tal te ha ido el día?" "Muy bien" "Bueno, adiós, adiós". O, eh: "¿Cómo hacemos para que la gente se dé cuenta de la, de la importancia de pararnos a escuchar?"
11:39 Construiste un hijo ideal. No existe
Olga Cañizares Bueno, también tiene que ver con otro aspecto que yo creo que es importante que destaquemos. Tenemos todos expectativas. Entonces, construimos a un hijo ideal, el hijo construye a un padre o una madre ideal y de repente te das cuenta que ni papá ni mamá son ideales como tú te los has imaginado, ni el hijo que tenemos es el hijo ideal, porque de repente no habla, o porque de repente no comunica, o porque de repente no hace, o porque de repente lo que hace está totalmente distorsionado con la realidad que tú esperas. Entonces, otro tema fundamental que también trabajamos en inteligencia emocional son las expectativas sobre el otro Hacer lo que llamamos una actualización de la relación. ¿Qué necesita ahora un adolescente y qué necesita ahora mi papá? Y hay conversaciones que no se tienen. Entonces, ¿por qué no nos actualizamos con nuestros hijos en una conversación que no tiene por qué ser un sermón? Tiene que ser más bien una conversación con preguntas-
12:26 Tu hijo no habla. ¿O no conecta contigo?
Lourdes Teresa Sí.
Olga Cañizares Una conversación de conexión. No para saber, sino para conectar. Porque a veces queremos saber. Y claro, te encuentras en-- cuando van a la consulta: "Es que mi hijo no habla ya" Pero si es que no está conectado contigo. Necesitamos tener conversaciones de conexión. Y en esa con-conversación de conexión, seguramente vamos a crear el espacio necesario para que el adolescente sea capaz de expresarse.
Lourdes Teresa Yo intento, eh, explicarles a los padres, eh, que la aprendí, mmm, estudiando en-- con, con-- en inteligencia emocional, en coaching, y es la técnica de, de la caña de pescar. Entonces, yo le decía al padre, me decía, yo decía al padre: "¿Has pescado?" "No, no he pescado nunca" "Vale. Si tú vas a pescar, ¿qué pones en el anzuelo?" Y el padre: "Pues, pues un gusano" Que además es que luego de vez en cuando, que, que es como, bueno, en fin. "Vale, ¿y esto qué tiene que ver?" "Vale, si tú quieres hablar con tu hijo, ¿qué le pones en el anzuelo?" No puedes entrar a hablar a tu hijo desde: "Otra vez la habitación sin recoger, otra--" Y, y que luego el final de la conversación es que haga o, o saber qué le pasa, pero tendrás que ponerle en el anzuelo algo donde la conversación sea cómoda y a partir de ahí, ¿no? Generar y ver cómo podemos ir haciéndolo, el adolescente. Y además, luego es muy curioso cuando: "Es que el niño de pequeño era supercariñoso, supermimoso, no sé qué, no sé cuánto. Ahora tiene dieciocho años, entra, se mete en la habitación, sale para comer, cae de comer, es como, esto es toda la conversación que tenemos". Y yo les digo a los padres: "Luego vuelven, los niños luego vuelven, pero tienen ese, ese momento de meterse en su cueva, en la mo-- en la habitación, con los cascos, con-- porque van, mmm, buscando su, su, su, su sitio". Si su-- fuéramos capaces de entender que necesitan ese espacio, que, eh, el adolescente no se separa porque quiera separarse, sino porque está buscando, y hay algunos que además lo pasan realmente mal porque no se encuentran y porque la vida nos empuja. Niños son jóvenes y tienen que saber qué quieres estudiar, a qué te quieres dedicar. Es como el niño, como qué agobio, qué agobio. Si yo lo máximo que quiero saber si el sábado voy a quedar o no voy a quedar. Entonces, ahí si fuéramos capaces de tener unas conversaciones, no te digo en plan rollo a ver qué sientes, cuánto tiempo, la intensidad, pero yo creo que si tuviéramos unas conversaciones más pensadas en el bienestar, o sea, en el, en el-- cómo te encuentras aquí, no en el propósito que quiero conseguir, sería como más, eh, amable o, o, o no nos sentiríamos tan: "Es que mi hijo ya no me quiere" "No, es que es un adolescente". Es, es que es, es que es muy complicado ser madre de adolescentes. Me estoy dando cuenta. Es muy complicado, pero es verdad que yo creo que sería como mucho más fácil.
13:03 Para hablar con tu hijo, ¿qué pones en el anzuelo?
Olga Cañizares Sí.
Lourdes Teresa Tenemos que regalar a padres libros, ¿eh? Tenemos que hacer que lean. Eh, e-en, mira, en este de apre-- en el libro este que tienes de Apréndete a conocerte, que es, que es muy bueno y, y antes del-- de, de ponernos a hablar, estábamos hablando de que bueno, cuando alguien viene y te dice quiero trabajar, eh, autoestima, y lo primero que sería, ¿no? Sería autoconocerse y a partir de ahí tirar pa' adelante. ¿Cómo puede una persona empezar a, para autoconocerse?
Olga Cañizares Eh, bueno, lo-- tenemos que hacerlo como hacemos ahora con la IA, con muchas preguntas. Hay que aprender a preguntarse. Hay que aprender a preguntarse. Y yo siempre me gusta que haya como diferentes niveles: cómo pienso, cómo siento y cómo hago. Son tres, tres caminos para empezar a saber de ti. Cuando tú te preguntas cómo pienso y realmente te pones a observar tus pensamientos, empiezas a saber mucho de ti. Dices: "Guau, guau, cómo pienso", ¿no? Ese diálogo interno que tenemos con nosotros nos da muchísima información de nosotros. Cómo siento también es un momento en el que te puedes parar y decir: "¿Qué estoy sintiendo ahora? Me estoy enfadando, estoy triste, estoy con miedo". Y empiezas a darte cuenta de tus propias emociones y empiezas a saber de ti. Y luego cuando te ves en tus conductas, cuando estás con otros o cuando estás en casa tú solo o tú sola y vas viendo cómo haces, cómo te relacionas, se trata de ponernos en un lugar de observación. Esa es la clave para el autoconocimiento. Hay un lugar en nosotros que nos permite observarnos. Y no es fácil porque está inherente que desconectemos el automático, de-- vivimos siempre en un automático. Entonces, colocarnos en un papel de observador y observarnos. Y en esa observación aparece todo. Aparece lo que hacemos, lo que pensamos, lo que sentimos, lo que nos gusta. Entonces, bueno, yo insto a esa observación para el autoconocimiento.
Lourdes Teresa Bueno, es buenísimo. Es buenísimo. Y a, y a partir de ahí-- y yo creo que además cuando tú paras a, a autoconocerte, además de parar para saber por dónde quieres tirar, parar y cómo he llegado hasta aquí. Pero ¿y yo quiero seguir estando aquí? Pues si me he hecho esta pregunta, a lo mejor es porque no quiero seguir aquí. Vale, pero hay mucha gente que de repente es como: "Ya, no quiero estar, es incómodo, pero es mi zona de confort".
Olga Cañizares Mmm, también.
Lourdes Teresa Y es como, bueno, a lo mejor te tienes que volver a hacer esa pregunta mañana, que a lo mejor no es tanto me paro y tanto me da miedo. Pero ¿y tú crees que la gente nos, mmm, hacemos este trabajo de autoconocimiento?
Olga Cañizares No, no, claramente no. No, porque no, no. O sea, no, no, para nada. Es una, es una práctica real, o sea, es una práctica cotidiana, pero por eso, porque no tenemos una educación emocional. Desde Descartes nos han dicho: "Pienso, luego existo" Nadie nos ha hablado de siento, luego existo. Entonces, hemos desarrollado mucho nuestra inteligencia racional-
18:14 «Pienso, luego existo». ¿Y «siento, luego existo»?
Lourdes Teresa Mhm.
Olga Cañizares Esa parte mental que es-- realmente nos ha llevado en esta sociedad a donde estamos. Pero esa parte emocional yo creo que es una decisión. O sea, no podemos obligarle a nadie a que crezca. Tú no puedes llegar a decir a la gente: "Tú tienes que desarrollar tu inteligencia emocional, te tienes que observar". No, yo creo que hay que esperar y cuando las personas lo necesitan, lo buscan.
Lourdes Teresa Sí, yo creo que, eh, eh... Mira, una de las cosas buenas de, del, del espacio Sentium es sacar encima de la mesa cosas que a lo mejor antes a ti no se te hubiesen ocurrido y decir: "Ah, pues mira, esto sería bueno, esto del autoconocimiento. Voy a darle, voy a darle una vuelta. Eh, ¿qué es lo peor que puede pasar? Bueno, pues que descubra una parte de mí maravillosa o que la tenía ahí dormida, o una parte de mí que no me gusta, bueno, pues vamos a hacerla pequeñita y que no esté" O sea, que puede ser algo como muy, muy chulo.
Olga Cañizares Lo es.
Lourdes Teresa Bueno, yo que soy bastante... Yo me, yo me pondré a hacerlo. Yo estoy bastante trabajada, pero me gusta, me gusta seguir haciéndolo. Eh, ¿qué ocurre cuando un adolescente no sabe poner nombre a lo que siente ni entiende lo que le pasa, eh, por dentro?
Olga Cañizares Bueno, lo que pasa es que se siente angustiado y se siente solo, porque realmente no puede evitar lo que le pasa. Y eso en muchas ocasiones, sin darnos cuenta, en las familias, eh, le decimos: "No llores"-
Lourdes Teresa Ya.
Olga Cañizares "Eh, no te pasa nada, eso no tiene importancia". Ya, pero ellos no saben qué hacer con lo que realmente les pasa. Por tanto, lo primero que necesita el adolescente es tener algún lugar, algún espacio, como hablábamos antes, donde alguien le pueda escuchar sin juzgar-
Lourdes Teresa Ya.
Olga Cañizares Porque lo que sienten a veces para ellos también es una sorpresa. ¿Por qué estoy tan enfadado con mi papá? ¿Por qué estoy tan enfadado con mi profesor? ¿Por qué ahora siento miedo con mis amigos cuando antes yo me sentía, mmm, muy potente? Entonces, necesitan aprender a identificar qué les pasa y a comprenderlo. Y para eso necesitan acompañamiento y necesitan pedir ayuda. Y, mmm, de momento todavía no estamos en ese lugar. Estamos empezando. Pero sí que hay que crearles espacios para que-- de hecho, ya sabemos que algunos adolescentes están consultando a la IA qué les pasa. O sea: "Me pasa esto, ¿qué significa?" Y claro, depende cómo hagan la pregunta, las respuestas, algunas pueden ser útiles, pero no todo va a ser un acompañamiento como el que estamos esperando, ¿no? En un lugar seguro.
Lourdes Teresa Ya, pero es que, eh, mmm, yo, yo por donde trabajo, eh, yo trabajo con adolescentes. Eh, y los padres, eh, cuando traen a los adolescentes vienen cabreados porque ya vienen de situaciones complicadas, ¿no? Les han echado del cole, se han metido en jaleos que no deberían haberse metidos. Eh, los padres vienen enfadados, vienen desde, desde, desde la amenaza, ¿no? Vienen desde el castigo, que el castigo soy yo. Que no, que yo digo que no, que luego es verdad que luego ellos ven y dicen: "Ah, bueno, pues, pues no, no, no ha sacado todavía la escoba ni le ha salido la verruga, no es tan bruja como nos han contado". Pero es verdad que, mmm, es, es muy complicado, eh, porque cuando tú con los padres te sientas y dices: "Bueno, mmm, mmm, es, es una evolución, es, es, es un hito, tiene que pasar por aquí". "Ya, pero es que decía ahí..." "Sí, sí, seguramente se ha equivocado en muchas cosas, seguramente", dices venga. Y a mí cuando me dicen: "Eh, eh, Lourdes, eh, queda con mis padres para poder hablar". Eh, yo la primera vez que me siento, entonces nos ponemos a hablar. Mmm, yo primero dejo que hable mi, mi adolescente y, y, y les habla a los padres. Y yo en ese momento paro y le digo a la madre: "¿Qué has ent-- qué has entendido de lo que te ha dicho tu hijo?" Ella contaba lo que el niño había contado. O sea, él, ella le había escuchado. Un rapport maravilloso. Pero ¿qué has entendido? Entonces, de repente ahí fue como un: "Claro, es que yo lo escucho, pero no, no entiendo por dónde va más, más para abajo, dónde, dónde quiere llevar". O sea, que, que, que el niño no es malo per se, que, que le han pasado una serie de cosas, no ha sabido manejarlas y de repente, pues hemos tenido la mala suerte de, de enfrentarnos o de llegar a un sitio donde, donde no tenía que estar. Me he sentido cómodo, mmm, me viene bien el rollo macarrilla y estoy ahí metido en un jardín. Pero es verdad que es muy curioso cuando es: "¿Qué has entendido?" Y sin embargo, cuando lo haces al revés, el niño sí que es capaz de entender más cosas que los padres del niño, que dices tú: "Hombre, que nos esté dando una lección aquí el que estaba perdido. ¿Qué, qué es? Jo, ¿y qué tengo que hacer?" Escucharle, pero escucharle así como estamos tú y yo sentadas. Porque eso de: "Eh, mamá, sí, veme contando, espérate que estoy tendiendo la, la..." Y te quedas como con la, con la anécdota, pero no te quedas con lo que le pasa al niño. Entonces, de repente es como: "¿Pa qué se lo voy a contar? Si total, ya, eh" "Es que me, me-- lo que no quieres es hacerlo, es que eres un vago, es que te escaqueas, es que estás siempre enfadado". Vale, ¿pero por qué está tu hijo enfadado? Porque es lo que yo más veo. Yo en la consulta veo, eh, mucho enfado, mucha ira, mucho rencor, que es que son, eh, emociones feas. Y, y tú les preguntas y no saben decirte por qué. "¿Desde cuándo lo tienen?" "Uf, no sé, desde que entró en la adolescencia" Lleva el niño cabreado tres años.
Olga Cañizares Bueno, porque hay mucho juicio. Esa es la clave. Porque podemos escuchar, pero luego juzgamos. Y los sentimientos no pueden ser juzgados. Sin embargo, no sabemos hacerlo de otra forma. Vamos a, a ser compasivos también con las familias.
Lourdes Teresa Sí, sí, sí, sí, sí.
Olga Cañizares No saben ser, ser de otra forma, pero es que hay mucho juicio detrás. O sea, si me siento triste cuando tengo unos padres que me dan de todo, cuando tengo un colegio maravilloso, cuando me compran la ropa que quiero, tengo una paga todos los-- y además hago fiestas, y además... Entonces, un padre se siente constantemente frustrado porque nunca parece suficiente. Si un hijo viene diciéndole que está triste porque su vida es un desastre, el padre inmediatamente va a juzgar: ¿cómo que tu vida es un desastre?
24:33 Cuando juzgas a tu hijo, rompes el vínculo
Lourdes Teresa ¿Qué te falta?
Olga Cañizares Con todo lo que te doy yo. Y en ese juicio es donde rompemos el vínculo. Quiero hablar mucho de vínculos, porque realmente la clave en la adolescencia es no romper el vínculo con ellos. Y para no romper el vínculo con ellos no podemos estar juzgándoles. No es fácil, pero es lo que hay que hacer, estar en vínculo con sus necesidades, con sus sentimientos, aunque nos parezcan estratosféricos. No se puede juzgar. Ahí es donde rompemos el vínculo.
Lourdes Teresa Claro, pero es que son los suyos. O sea, son los suyos y tenemos que aprender a, a aceptarlos y, y a ver cómo los manejamos. Sí, es-- la verdad que eso es superimportante, el que no-- con mi padre no puedo hablar, con mi madre no me entiende. Total, si me van a decir. Pues te da mucha, te da mucha, te da mucha pena. Tenía un, un paciente que decía, eh: "Lourdes, eh, solamente vengo...". Yo soy muy, mmm, mamá gallina. Y yo cuando vienen, aunque esté que les quería, pero yo les abrazo. O sea, es verdad que yo castigo mucho la conducta, pero salvo a la persona. Y me dice: "Lourdes, es que tú me has abrazado más veces en consulta que mi madre en toda la vida"
Olga Cañizares Mmm.
Lourdes Teresa Y cuando tú esto le dices a la madre que tal si la chuchas un poco más y no sé qué, y ya, y el niño, y le digo: "¿Y por qué tú no llegas a casa y le dices a tu mamá te quiero?" "Qué vergüenza" Dices tú: ¿Cómo qué vergüenza decir a tu madre te quiero? ¿Y a tu novia? "No, hombre, a mi novia..." Pues, ¿tu madre? "No, porque me da vergüenza" Y dices tú: qué pena, porque hay algo que se ha roto, que se puede arreglar, ¿eh? Que es empezar haciéndolo. Vamos rompiendo tabús y se puede, y se puede, y se puede arreglar. Muchas, eh, en-- ahora me voy a ir a tu libro Asertividad. Asertividad está bien y muchas familias confunden asertividad con de, con decirlo todo sin filtro. ¿Qué matiz crees que es la clave para cuidar la salud mental en la comunicación familiar?
Olga Cañizares Bueno, la asertividad tiene que ver con la intención también. Entonces, no vale con decirlo todo. No. Eh, para tener una conducta asertiva y una comunicación asertiva, tenemos que mantener dos grandes, eh, lugares en nosotros. Uno es el respeto y otro es la validación. Y tiene que funcionar a la vez. Tenemos que respetarnos y validarnos, y respetar al otro y validar al otro. Entonces, no, la asertividad no es decir lo que pienso sin filtro, porque eso puede llegar a ser agresivo. La asertividad es conocer tus necesidades, conocer tus derechos, pero también conocer los derechos y las necesidades del otro. La asertividad es una de las grandes herramientas y yo diría que es la clave en una comunicación efectiva, tanto en la adolescencia como en las relaciones interpersonales ya de adultos o, o de, de lo que sea. Porque cuando nos respetamos a nosotros y nos validamos, estamos invocando al respeto y la validación del otro. Si tú en una familia te encuentras con personas que se respetan y se validan y respetan y validan al otro, vas-- se va a encontrar en un ambiente, nos vamos a encontrar en un ambiente en el que yo me-- yo, yo soy capaz de expresarme, soy capaz de devolverte que algo no me gusta, soy capaz de devolverte que no me estoy sintiendo bien, pero como-- porque me siento respetado también. Entonces, claro que es la clave, pero no significa hablar sin filtro, significa hablar con muchísimo respeto por ti y por el otro.
27:01 Asertividad NO es decirlo todo sin filtro
Lourdes Teresa ¿Cómo, cómo podemos enseñar a, en general, a todo el mundo a trabajar la asertividad? ¿Cuál sería un pequeño, aparte de, de empezar a, a trabajarla en condiciones y formar y, y estudiar, qué pequeño tip le puedes dar a alguien para que desde hoy empiece a trabajar la asertividad?
Olga Cañizares Que se escuche a sí mismo.
Lourdes Teresa Cómo se habla él.
Olga Cañizares Cómo se habla él y cuáles son sus necesidades. Cuando estás en una conversación o en una situación en la que lo que está pasando, eh, no cubre tus necesidades, algo está pasando ahí. Si lo sigues permitiendo, mmm, ya no estás siendo asertivo. Entonces, lo primero es escucharnos, escuchar nuestro cuerpo, porque además cuando te estás sintiendo incómodo, el estómago, la cabeza, el-- la tensión, algo empieza a decir tu cuerpo. Entonces, primero la escucha. Y segundo tip, para mí fundamental, es aprender a decir no sin sentirnos culpables. Hay veces que no podemos hacer lo que los otros quieren, y muchas veces aceptamos hacerlo para no quedar mal-
28:56 Aprende a decir no sin sentirte culpable
Lourdes Teresa Ya.
Olga Cañizares Para no sentirnos culpables.
Lourdes Teresa O rechazados.
Olga Cañizares Es que es mi madre, es que es mi hijo. No, es que hay que aprender a decir que no desde un lugar de respeto y validación. Pero sí, yo creo que esas dos, la escucha y aprender a decir que no.
Lourdes Teresa Apuntarlo y todo el mundo a hacerlo. Ya, ya os preguntaré. Apuntarlo y hacerlo. Eh, hablas mucho, eh, en tus ba-- en tus conferencias reputes-- repites mucho que las emociones no gestionadas se terminan somatizando. ¿Podrías explicarnos de forma sencilla para familias y adolescentes que, que, qué es esto? ¿Cómo se somatiza la, la emoción no gestionada?
29:55 La emoción que no sueltas, la paga tu cuerpo
Olga Cañizares Como hemos dicho antes, la emoción es una respuesta neurofisiológica. Entonces, si una emoción no es expresada y gestionada, no se pierde, porque es una energía que se ha producido dentro de nuestro cuerpo. Y eso puede terminar saliendo a través de una enfermedad. Por eso es tan importante escucharnos. Cuando yo me estoy empezando a enfadar, yo tengo que saber dónde se está colocando esa energía, porque el enfado es una energía. Entonces, ¿dónde se está colocando? Me está doliendo el estómago, me está doliendo-- o lo expreso o lo gestiono, porque si no, el cuerpo lo acumula. Y entonces la acumulación de determinadas emociones, en general de todas, sin gestionar Terminan dañando nuestras células y eso puede terminar en una enfermedad. No quiere decir que todo el mundo que tenga enfermedades tiene que ver con su vida emocional, pero estamos convencidos, de hecho, ya hay muchos estudios que lo, que lo, que lo, eh, lo respaldan, que muchas de las enfermedades que tenemos son somatizaciones de emociones no gestionadas. O sea que cuanto antes empecemos a escucharlas y sobre todo a expresarlas.
Lourdes Teresa Bueno, en, en una de las, no sé si fue una-- yo creo que fue una charla en una conferencia que diste, que, mmm, a una paciente el doctor le dijo, eh: "No te opero hasta que no hagas las paces con tu hermana".
31:18 «No te opero hasta que hagas las paces con tu hermano»
Olga Cañizares Gregorio Marañón, eh, en una-- sí, en una operación de colon le dijo a una señora: "Yo no la-- no te voy a operar hasta que no hagas las paces", era con su hermano, "hasta que no hagas las paces con su her-- con tu hermano". Porque realmente el resentimiento, que es un patrón de respuesta emocional muy, muy controvertido, o sea, muy complejo. El resentimiento es muy pegajoso y se pega en nosotros y nos pone una especie de filtro ante la vida y vivimos resentidos-
Lourdes Teresa Sí, sí.
Olga Cañizares De la vida. Entonces, el resentimiento no gestionado realmente puede ocasionar enfermedades supergraves. Así que si cuanto antes aprendamos a perdonar, perdonar-nos y perdonar a otros para que podamos eliminar el resentimiento.
Lourdes Teresa Eh, ¿tú crees que, mmm, si tú no tienes una buena vida intrapersonal, puedes tener una vida, una buena vida interpersonal?
Olga Cañizares No, es imposible. Aclaremos que intrapersonal quiere decir la relación que tenemos con nosotros mismos. Eh, si yo no tengo una buena relación conmigo, es imposible que yo me pueda mostrar en una buena relación con otros. Bueno, a lo mejor puedo mostrarlo.
32:31 Por fuera, perfecto. Por dentro, hueco
Lourdes Teresa Un ratito.
Olga Cañizares Pero es un-- como ahora dicen los chavales, ¿no? Un postureo. O sea, yo puedo tener un personaje social estupendo, que se relaciona fenomenal con su entorno, que habla con todos, que es tal. Pero ese personaje es como los muñecos de chocolate de Navidad, que son muy bonitos por fuera, haces así y están huecos. Pues un poco es lo mismo. La-- lo que realmente nos hace emocionalmente responsables es aprender a relacionarnos con nosotros. Luego ya viene la relación con los demás.
Lourdes Teresa O sea, qué bonito sería poder parar a, a escucharme, a autoconocerme-
Olga Cañizares Sí.
Lourdes Teresa A ver cómo me, cómo me hablo yo. Hay muchas veces-- yo, yo corrijo mucho en el, en el-- en las sesiones cuando hago sobre todo terapia grupal y, y te pasa cualquier cosa. "Es que soy tiroriro". Yo le paro y digo: "¿Soy o estoy?" En este momento estoy tiroriro, torpe, por ser fina, pero no soy torpe. Entonces, "bueno, es que me sale". Ya, pero es que eso que te sale es el mensaje que te mandas. Entonces, es verdad que en un momento dado podemos ser más espabilados para unas cosas o para otras, pero eso no quiere decir que ya soy el, el más torpe del mundo. Pero esto sí que lo tenemos como muy interiorizado, nos hablamos como muy mal.
33:20 No eres torpe. ESTÁS torpe
Olga Cañizares Bueno, yo no quiero generalizar. Hay personas que se hablan muy mal y hay otras que nos hablamos bien. No, no lo voy a generalizar. Pero-
Lourdes Teresa Ahí tienes razón.
Olga Cañizares Es verdad que más que nada es que no somos conscientes de cómo nos hablamos. Entonces, ese automático, ese mapa mental que hemos construido, hace que muchas veces, mmm, escuchemos, mmm, mensajes en nosotros que no nos ayudan. Y yo fíjate, ya le voy a quitar la validación del bien o el mal. Simplemente, ¿esto que me estoy contando me está ayudando? Porque si no me está ayudando, ¿para qué me lo cuento?
Lourdes Teresa Claro.
Olga Cañizares Entonces, yo pienso que las palabras generan realidades.
Lourdes Teresa Sí, sí, yo también.
Olga Cañizares Y las primeras palabras que tenemos que escuchar son las que nosotros nos decimos. Así que hay que aprender. Pero volvemos al punto de partida. Nos tenemos que observar. Necesitamos hacer un ejercicio de observación con nosotros para poder cambiar aquello que no nos va bien, aquello que no nos va bien. No lo pongamos de bueno o de malo, que no nos va bien.
Lourdes Teresa Que no nos vale.
Olga Cañizares Ya está.
Lourdes Teresa O que ya, o que ya no nos vale, que es un momento-
Olga Cañizares Sí.
Lourdes Teresa Justo. Es verdad que hay que hacer, eh, porque tú puedes hacer un chequeo de autoconocimiento, pero tiene que ser como muy, eh, constante en el tiempo, durante mucho tiempo, porque lo que a mí me ha valido, mmm, hace, hace tres años, eh, ahora ya, ahora ya no me, no me vale. Eh, yo pongo-- mmm, yo necesito mucho poner siempre, a lo mejor es la manera que yo he necesitado, eh, de estudiar para que se me quedara. Yo les pongo siempre a los, a mis pacientes el ejemplo de, eh: acordaros cuando hiciste la comunión, los zapatos tan bonitos que tenías, qué bonitos. Estabas encantada con tus zapatos para arriba, para abajo y te quedaban perfectos. Y, y eran los que más te gustaban y con los que mejor podías andar. Tú ahora te puedes poner tus zapatos de la comunión. Siguen siendo bonitos, sigue sien-- pero ya se te han quedado pequeños. Y hay mucha gente que sigue caminando con el, con el zapato dieez números más pequeños. Y entonces van por la vida. "Ya, pero es que está bonito". Ya, pero es que ya no me vale. Entonces no, no hacemos como un, mmm, un reciclado. No, no, no nos paramos y decimos: "Bueno, esto me valió y ahora ya voy a ver que no me está valiendo, voy a darle una vuelta y voy a ver qué me vale". ¿Por qué vamos tan deprisa?
35:16 Sigues caminando con los zapatos de tu comunión
Olga Cañizares Bueno, porque, primero porque tenemos una influencia exterior, mmm, a toda velocidad y, y además nos hemos focalizado en el hacer, no en el ser. Entonces el mundo nos pide que hagamos y que hagamos y que hagamos y que hagamos. Y para hacer hay que ir al ritmo que va la tecnología ahora mismo. Es así. Entonces, claro, no somos un algoritmo, eh, y, y, y nos olvidamos de ser y solamente nos focalizamos en el hacer. Por eso vamos tan deprisa. Si estuviéramos en el ser, no, no, no podríamos ir tan deprisa. Sería imposible.
36:05 No somos un algoritmo. Hay que ser más
Lourdes Teresa Ya. Hay que ser más Qué emoción, eh, mmm, ¿cuál es la emoción que tú ves o que has, has trabajado o que has visto o que te han preguntado que sea la emoción mal gestionada más relacionado con el sufrimiento?
Olga Cañizares Bueno, yo me imagino que el sufrimiento como, como el sufrimiento es una construcción, es algo que construimos, eh, puede partir de muchas emociones. Me imagino que el miedo puede llevar al sufrimiento, me imagino que el enfado puede llevar al sufrimiento, también la tristeza. Mmm, no sé, cada persona construimos el sufrimiento de una forma determinada. Eh, no te podría decir una de ellas, pero claro, la tristeza y, y el enfado nos pueden llevar a mucho sufrimiento, pero también el miedo. O sea, yo creo que son tres emociones que mal gestionadas y sin darles su lugar pueden hacer que construyamos un sentimiento de sufrimiento.
37:37 No hay emociones malas. Ni siquiera el miedo
Lourdes Teresa A mí me decían una vez: "¿Pero hay emociones que son buenas o malas?" Decían: "No, todas las emociones son buenas. Todas las emociones nos dan información de algo". Eh, es cuando de repente no, no, no la traducimos bien o, o le metemos ya ese pensamiento. Mmm, el miedo, el miedo no es malo. A mí me va a evitar que de repente yo tenga mucha prisa y quiera cruzar la autovía en vez de irme porque no me dé miedo cruzar y va a evetir, va a iri-- evitar que me maten. Yo creo que las emociones son todas necesarias y de todas aprendemos y de todas sacamos. Lo que pasa es que hay algunas que por lo que sea las enrocamos ahí y, y, y montamos un, un señor carajal. Eh, si las familias incorporaran educación emocional en el día a día, ¿qué problemas de salud mental crees que podía-- que podrían prevenirse a largo plazo?
Olga Cañizares Bueno, yo creo que esa saturación de la que hablábamos, ese, esa carga emocional, no, no, no necesitaríamos llegar a carga emocional, porque empezaríamos a crear espacios donde me siento escuchado, donde me siento comprendido, donde puedo expresar mis emociones. Entonces, yo creo que sería claro que la salud mental es mucho más que la parte emocional, ¿no? Que las emociones. Pero yo creo que por lo menos a, a nivel de emociones podríamos evitar que haya esa carga dentro de la familia, esa carga que nos satura y que además nos desequilibra, que es realmente el efecto que tiene una carga emocional es un desequilibrio. Nos desequilibra las relaciones, nos desequilibra el cuerpo, nos desequilibra nuestra capacidad de racionalizar. Entonces, yo creo que conseguiríamos más equilibrio.
Lourdes Teresa Totalmente de acuerdo, estoy contigo. Eh, ¿qué pequeño cambio emocional inspirado en tus libros recomendarías empezar hoy mismo en casa?
Olga Cañizares Bueno, yo lo primero es, y voy a insistir porque creo que esa es la base. La base es la observación. Así que el primer cambio es mirarnos al espejo, reconocernos como personas, reconocer lo que somos, lo que pensamos, lo que sentimos. Y cuando empecemos a reconocernos y a observarnos, las cosas van a venir solas. Entonces, yo el primer cambio es: oye, mírate al espejo, reconócete y empieza a observarte. Colócate en un lugar en el que puedas ver qué cosas quieres cambiar de ti como padre, como madre, como amiga, como pareja, como adolescente. Vamos a saber de nosotros. Ese es el primero que yo haría, la observación.
39:37 El primer cambio empieza en el espejo
Lourdes Teresa Todo el mundo a observarnos esta noche. Eh, ¿qué, qué te gustaría contar que yo no te he preguntado?
Olga Cañizares Bueno, mmm, realmente has hecho no solamente preguntas, sino que hemos estado como en un diálogo, ¿no? Tú también has dado tus opiniones. Eh, a mí me parece que lo importante es perder el miedo a pedir ayuda. Eso es lo que creo que tenemos que incorporar a esto que estamos comentando. Todo esto que estamos contando es muy bonito, está como muy bien estructurado, sabemos mucho de ello, pero cuando una familia o un adolescente se sienten con esto dicen: "Ya, ¿y ahora qué hago?" Entonces, yo creo que tenemos que desmitificar lo de pedir ayuda, lo de ir a un psicólogo, a un terapeuta, de ir a-- a que alguien nos ayude, porque la realidad es que es igual que cuando vamos al médico o cuando pedimos a un albañil que nos arregle una pared porque se nos ha caído un-- una baldosa. Es que no sabemos hacerlo todo. Entonces, yo creo que hay que desmitificar, eh, somos-- no, no somos débiles por pedir ayuda. Todo lo contrario, somos inteligentes. Entonces, yo creo que deberíamos hablar también de desmitificar esto de pedir ayuda. Oye, vamos a ver, que los expertos nos ayuden con toda la inteligencia que eso conlleva detrás de asumir que, bueno, que yo no lo sé todo.
40:27 Pedir ayuda no es de débiles. Es de inteligentes
Lourdes Teresa Claro.
Olga Cañizares Hay personas que a lo mejor me pueden echar una mano.
Lourdes Teresa No, eso es, bueno, es, es, el espacio Sentium viene-- somos jóvenes, eh, en este sentido, acabamos de empezar, viene un poco, eh, focalizado en este, en este sentido, en el de, bueno, pues poder, eh, escuchar, de poder acompañar, en el poder, eh, eh, aconsejar. Eh, y es verdad, eh, en, en otro pódcast que, que tuvimos, es verdad que hablamos de eso, que había, eh, para casi de todo y hablábamos de esto, ¿no? Eh, quiero ponerme en forma, pues voy a un entrenador personal. Quiero ir, pero sin, eh, a, no sé, una casa y me compro-- y me voy a una inmobiliaria. Pero nos cuesta mucho pararnos y decir: "Ojo, eh, ¿y por qué no?" Y, y hay muchas veces que no solamente, eh, ir a un sitio, eh, es cuando ya me, me duele o cuando yo estoy sufriendo, que, que lo bonito sería decir: "Jo, ¿por qué no voy a ir? Voy a ir, eh, para entenderme, voy a ir para crecer, voy a ir para saber escuchar, voy a ir porque quiero tener mejores relaciones, eh, personales, porque me quiero, eh, cuidar y mimar". Que yo creo que cuando empiezan a trabajar la inteligencia emocional Mmm, hay muchas veces que cierras muchas heridas de tu niño interior y jo, te dan una paz. El de repente decir: "Ah". Bueno, y es como decías tú antes, te perdono y me perdono. Entonces, eh, eh, qué bueno que, que pudiéramos ser, que a lo mejor luego te pones a trabajar y te das cuenta de: "Ah, pues mira, a mí esto me está doliendo y aprovecho". Pero qué bueno sería que pudiéramos tomar conciencia de decir: "Jolín, voy a, a tener ese, ese crecimiento personal, ese, mmm, eh, eh, personal, emocional, eh, todas las áreas que, que abarcan la vida de una persona" y decir: "Venga, vamos, vamos a por ello", ¿no? Sería, sería maravilloso.
43:32 Le preguntamos a la experta si Sentium merece la pena
Olga Cañizares Sí.
Lourdes Teresa Tenemos que-- no sé, algo hay que hacer para que la gente empiece a darse cuenta de, de que hay que hacerlo. ¿Crees que un proyecto como Sentium, eh, eh, merece la pena?
Olga Cañizares Bueno, claro, por supuesto que sí. Fíjate que además pone salud mental familiar. Ese concepto familiar es algo que todavía es como un nicho que no se ha abierto, ¿no? Hablamos de los adolescentes, hablamos de los padres, hablamos de las parejas, hablamos-- pero a lo mejor hay que hablar completamente a la familia. También aquí añado una parte que me parece importantísimo: los sistemas. La familia es un sistema y los sistemas a veces tienen también emociones como sistemas. Y a veces no sabemos manejar las emociones sistémicas, las emociones que se producen en un entorno familiar. Entonces, yo creo que un espacio como Sentium puede crear ese espacio para que la emoción sistémica, que a veces se enreda, se, mmm, bueno, se queda un poco como, como obstruida, podamos abrir un espacio para que eso se ventile, ¿mm?
43:58 La familia es un sistema. Y también se enreda
Lourdes Teresa Sí, yo creo que, bueno, esta es un poco la, la, la, la idea de, de Sentium, de encontrar ese espacio donde, mmm, si es verdad que hay-- normalmente viene un-una persona que, que sufre y que duele, y focalizamos en esa persona que está bien, eh, pero también tenemos que entender que los que están a su alrededor también sufren, eh, no saben cómo, cómo entenderles, no saben, no, no llegan. Y esto que acabas de decir tú, eh, y, y me ha venido más, más activo un recuerdo. Yo me acuerdo que se estudiaba, que se decía, eh, en una pareja y una familia es igual, la pareja es una cosa de tres, una persona, otra persona y lo que montamos. Entre las dos personas montamos otra cosa y esto hay que alimentarlo de, desde los dos lados en la misma dirección. Y creo que esto que acabas de decir tú, de efectivamente la familia, de entender cómo, eh, es el sistema familiar. Porque por separado ya sabemos cómo es papá, ya sabemos cómo es mamá, el hermano mayor, el hermano pequeño, el perro, la abuela. Vale, pero cuando nos juntamos todos, qué sistema familiar, eh... ¿Qué está pasando que hay algo que, que no funciona? Entonces, mira, esto, esto me viene muy bien y ha sido un placer tener esta-- he aprendido más de lo que había aprendido de ti. Me llevo muchas más cosas. Me prend-- me, me llevo el, el que tenemos que aprender a observarnos.
Olga Cañizares Sí.
Lourdes Teresa Buscarnos ese tiempito para observarnos, que, que tampoco es estar todo el día delante del espejo, pero darte ese tiempito de-- o buscar, venga, hoy me voy a observar cómo soy, mmm, en el trabajo, o cómo soy con mi amiga, o cómo soy con mi pareja, o cómo, cómo soy conmigo misma, o, o, o voy a poner el foco en, en cómo me hablo. Entonces, eh, yo me llevo ese despertar.
Olga Cañizares Muy bien. Me alegro mucho.
Lourdes Teresa Muchísimas gracias. Espero volver a-
Olga Cañizares Un placer.
Lourdes Teresa A sentarme contigo.
Olga Cañizares Un placer.
Lourdes Teresa Eh, gracias por, por estar con nosotros y nos vemos en el siguiente espacio Sentium. Gracias.
Olga Cañizares Gracias a vosotros por darme esta oportunidad.
¿Os resuena lo que habéis leído? Hablar es el primer paso.
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